BANCO DE IMAGENES DE ARQUITECTURA CONTEMPORANEA

Palacio de Congresos de Badajoz | José Selgas, Lucía Cano (Arquitectos)

Palacio de Congresos de Badajoz | José Selgas, Lucía Cano (Arquitectos)


1999-2006. trucar: La base sobre la que trabajar es bastante irrepetible, extraña: la antigua plaza de toros de la ciudad, circular, inserida en un bastión pentagonal de la muralla Vauban del S. XVII.
Desde la memoria del concurso hemos pedido disculpas siempre por usar como partida una cita de Leopardi: “El último grado del saber consiste en reconocer que todo lo que buscábamos estaba siempre delante de nuestros ojos.” Con ella resumíamos el proceso de cómo la, en un principio, dificultad de actuación en este condicionado lugar, pasó a obviedad al reconocer que lo que buscábamos ya existía.
Creado para la ciudad de Badajoz en el concreto enclave del Baluarte de San Roque sobre los restos de las antiguas plazas de toros que han ido existiendo en ese lugar. Para nosotros tiene importancia el proceso palimpséstico de todas esas anteriores plazas y sus evoluciones, y no sólo la última con la que nos encontramos al llegar al lugar. No nos importa el echo físico de algo que además ya no existe sino la condición creada previamente, en el siglo XVIII, por la decisión de vaciar un círculo en un masivo baluarte pentagonal distorsionándole todo el concepto que tenía de defensivo y darle la vuelta haciéndolo receptivo al acceso y al acto público; que puede ser tanto una corrida de toros, como un concierto o un congreso. Por tanto nuestra decisión desde un principio fue mantener esta condición de vacío público, de vacío ganado a la ciudad.

Para conservarlo nos “limitamos” a abarcar todo ese ámbito existente, rellenándolo absolutamente.
La dificultad de aplicar aquí este sistema de colmatar una parcela se da porque ésta consiste en un vacío circular sobre un bastión, y como tal debe continuar. La complejidad de colocar un Palacio de Congresos en un vacío y que este continúe vacío viene resuelto mediante un fácil truco, truco de magia, truco que consiste en invertir la zona de los espectadores y llevarla al albero, al centro, y el vacío centro llevarlo alrededor de los espectadores, al lugar de las antiguas gradas. Después el cilindro que se nos produce en el centro lo vestimos con luz para que desaparezca proyectado sobre los anillos exteriores de poliéster que me marcan el incierto límite de un vacío. Por supuesto el truco viene preparado por la colocación bajo tierra y bajo el bastión del mayor número posible de elementos del programa. –en disposición de elementos radiales proyectándose al centro.
Desde fuera se podría pensar que la marquesina de la entrada principal es la única construcción o manivela que aparece, representa y abre, bajando por la escalera a la que cubre, todo el edificio.
Desde dentro la sala principal corresponde a la misma idea exterior del cilindro con paredes luminosas del mismo material acrílico, techo translúcido a modo de cañizo sobre el que se mueve la sombra del óculo y suelo del mismo color oscuro que la plaza y patio exterior.
Desde fuera, esta obra, ya casi finalizada, ha ido creando en general una gran inquietud: cuanto más se trabajaba en ella, en vez de aparecer, desaparece. Desaparece diluida en esa herencia que asumimos.